Desde las 5:00 am hoy monitoreamos las redes sociales de los distintos restaurantes, bares y proveedores del sector normalmente activos en las mismas para establecer el grado de preparación de la industria para enfrentar la contención de esta amenaza de sanidad que afecta actualmente al mundo entero.   

Esta gripe severa que azota a la humanidad representa un daño principalmente económico y psicológico que afecta especialmente a la gran mayoría de pequeñas y medianas empresas, siendo los restaurantes y los bares unas de las más expuestas a sufrir una merma significativa de sus operaciones por el aspecto social del servicio. 

Los expertos en salud pública alrededor del mundo ya nos dicen que como otras gripes pandémicas, COVID-19 infectará a un alto porcentaje de la población mundial, y como toda pandemia gripal, los meses iniciales conllevan los más grandes retos, principalmente por el pánico social, el estigma, la incertidumbre por el desconocimiento científico del cuadro clínico, el acceso difícil y/o costoso a pruebas efectivas de diagnóstico mientras no se masifican y la novedad de los protocolos de decisión respecto a la hospitalización o el aislamiento en casa. 

Mientras todo esto es incierto, el nivel de aprehensión social, la ansiedad y el miedo colectivo es altísimo.  Pero como tantas otras gripes severas, la tasa de mortalidad de COVID-19 es baja, el perfil del paciente de alto riesgo con el tiempo se dibuja claramente, el estigma social baja, gracias a las constantes recuperaciones empíricas de miles de enfermos en el círculo íntimo de la mayoría, esto hace que los sistemas de salud pública dejen de colapsar por recibir y atender tantas consultas pues los casos de riesgo les llegan ya tamizados, si tan sólo por sentido común. La atención pública y privada se vuelve más temprana y más efectiva con pruebas y protocolos más accesibles y mejorados conforme se descubren mejores  tratamientos y potenciales vacunas.  

En otras palabras, lo que antes era motivo de pánico, en el  futuro es una "gripe de cuidado" que, si  da en "tales circunstancias", es de cuidado profesional y temprano.  De lo contrario, con aislarse para evitar el contagio, guardar reposo,  tener buena higiene, tomar muchos líquidos y bajar la fiebre con acetaminofén, en una semanas se estará recuperado y sin riesgo de contagio:  Como toda gripe.